CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

Día 21. El tiempo.

El síntoma es el precedente que entrega la información necesaria para saber qué va a ocurrir. Hasta que no se hace evidente el síntoma no se sabe qué va a ocurrir, es él entonces quien nos proporciona toda la información necesaria para hacer una predicción. Sin el síntoma todo es presente y pasado, con él todo se transforma en presente y futuro.
Ahora bien, no todos saben reconocer la presencia del síntoma, por lo tanto no todos pueden predecir lo que ocurrirá, a más que entre los pocos que reconocen el síntoma hay menos que lo pueden analizar de la forma correcta como para afirmar lo que ocurrirá.
El síntoma se presenta en todo ser vivo y es producto de hechos que favorecieron dicha presencia, por ende cualquier ser vivo puede reconocerlo como tal, pero pocos pueden analizarlo para obtener una predicción. A veces el reconocimiento es intuitivo, a veces producto de análisis y a veces por simple casualidad o causalidad.
Lo importante sería que todos sepamos que hay síntomas por todos lados y que ellos nos sirven y mucho, por lo que habría que entrenarse para saber percibirlos, como así también para analizarlos, permitiéndonos tomar decisiones conforme vayamos sabiendo qué va a ocurrir.
Es más simple de lo que parece. No se trata de predecir el futuro sin base o fundamentos, se trata, nada más y nada menos, de aplicar el conocimiento al análisis de los hechos, entre los que debe saberse detectar cuáles son "síntomas", teniéndose entonces al alcance de todos la información de lo que ocurrirá.
¿Esto modificaría el futuro entonces? No. Rotundamente no. El futuro es inmodificable y nadie, absolutamente nadie, podrá nunca afirmar lo contrario ya que empíricamente sería imposible verificarlo, en tanto que el futuro ocurrirá siempre, así como el pasado. Sin embargo, con el presente no es lo mismo porque toda información sirve para modificarlo como queramos. ¿Pero eso no hace que se modifique el futuro? Por supuesto que no. El futuro es lo que ocurrirá y siempre ocurrirá de una sola forma, aún cuando el presente pueda irse modificando.
¿Y esto por qué ocurre? Simple. El pasado, el presente y el futuro son un mismo y único tiempo, cambiando exclusivamente nuestra ubicación en él.
El tiempo no es móvil, somos nosotros los que nos movemos dentro de él.

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