CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

Día 19. La muerte.

La muerte como un estado o estadio no existe, es un eufemismo inventado por el hombre para darle contenido a la nada de su existencia. La única forma racional de entablar contacto con la realidad es pensar que eso es la vida y que después se pasa al estado de muerto. Ni una cosa ni la otra. No somos nada más que materia transformándose y en una de esas transformaciones somos capaces de autoreconocernos como objetos, denominándonos humanos, pero en definitiva nunca fuimos más de lo que somos y no seremos nada más que eso, es decir: una cosa transformándose.
La observación es la mejor maestra. Mírese cada uno desde que nació hasta ahora y dígame si lo que ve no es sólo transformación. Quien quiera creer algo mucho más allá de eso es soberbio y no comprende lo básico de su existencia. No existen la vida ni la muerte, son estados inventados por la razón que utilizamos durante un proceso de permanente transformación para evitar caer en la desesperanza de reconocernos como lo que somos.

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