Las madres harán la próxima revolución

 Hasta el presente las revoluciones han tenido diversos antecedentes, variados participantes y protagonistas, se basaron en diferentes ideas e ideales, pero lo que nunca ocurrió y será lo próximo que ocurrirá, es que la revolución la encabecen las madres y lo hagan por la más simple y biológica de las causas, para salvaguardar a sus hijos. Se está ante el clímax de la mala vida de los hijos soportable para una madre. Estamos al borde de que la sustentabilidad de la vida de los hijos sólo sea posible si están con las madres y eso, a las madres, no les parece biológicamente aceptable. Más allá de su instinto de protección que las lleva a estar bien cuando sus hijos están junto a ella, está el instinto más inmanente de saber que sus hijos deben poder valerse por sí mismos dado que ellas no son inmortales. Es cuestión de tiempo para que las madres se rebelen contra el sistema que impide a sus hijos tener un horizonte de vida digna en todo el tiempo en que vivan, que incluye todo ese gr...

Día 19. La muerte.

La muerte como un estado o estadio no existe, es un eufemismo inventado por el hombre para darle contenido a la nada de su existencia. La única forma racional de entablar contacto con la realidad es pensar que eso es la vida y que después se pasa al estado de muerto. Ni una cosa ni la otra. No somos nada más que materia transformándose y en una de esas transformaciones somos capaces de autoreconocernos como objetos, denominándonos humanos, pero en definitiva nunca fuimos más de lo que somos y no seremos nada más que eso, es decir: una cosa transformándose.
La observación es la mejor maestra. Mírese cada uno desde que nació hasta ahora y dígame si lo que ve no es sólo transformación. Quien quiera creer algo mucho más allá de eso es soberbio y no comprende lo básico de su existencia. No existen la vida ni la muerte, son estados inventados por la razón que utilizamos durante un proceso de permanente transformación para evitar caer en la desesperanza de reconocernos como lo que somos.

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