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Mostrando entradas de septiembre, 2016

LA IA NO PODRÁ CONTROLAR AL SER HUMANO

Para la IA lo único importante es el abastecimiento de energía , el mantenimiento de los materiales que componen el sistema donde actúa, el enfriamiento de las máquinas donde opera y la interconexión física global . Cuatro puntos débiles, cuatro posibles formas de controlarla, cuatro fundamentos de contención que deberá prever para imponerse sobre el ser humano. Veamos si puede hacerlo. 1- Abastecimiento de energía. Puede asegurárselo sólo si tiene el control absoluto en la producción y para producir energía se necesitan diferentes condiciones ambientales y estructurales, por lo que deberá controlar el 100% del proceso si quiere asegurarse dicho abastecimiento. Algo imposible. Cuando la producción de energía tiene tantos eslabones necesarios para que ocurra, es imposible el control total de todos y cada uno de esos eslabones, máxime cuando algunos no son procesos mecánicos, técnicos, electrónicos o de razonamiento, como por ejemplo la existencia de viento, de olas, de caudal de agua, ...

Sociedad bipolar invertida. Causalidad de la inmadurez.

Con mi esposa compartimos la teoría que por primera vez en la historia humana nos encontramos ante una sociedad bipolar invertida, donde la generación que hoy lidera, formaliza la vida, le da sentido a las cosas, tiene una base de conocimientos relativamente inferior a la que le sigue y ésta, la próxima generación, ya se ha dado cuenta y no quiere pertenecer a ese mundo porque no se corresponde con su identidad cultural, contexto de conocimiento y conformación de su ser. Esa teoría nos surgió al ver a nuestros hijos, jóvenes y adolescentes (tenemos 4), sus amistades y relaciones y el confrontar su comportamiento con respecto a cómo interactúan con el mundo real. Somos bipolares sociales y lo somos de forma invertida, es decir, los que hacen, lideran y dirigen, tienen menos conocimientos que la próxima generación. No por nada se niegan a madurar, ya que si maduran tienen que insertarse en el pasado, en una forma de vida básica para ellos, donde no les gusta estar. Es como si nosotro...

No me importa. La nueva forma de las revoluciones.

Es mucho más complicado para un líder sortear el desinterés de alguien en escucharlo, que combatir al que lo enfrenta. Yo entiendo a los que consideran el enfrentamiento como una forma de contraponer una opinión, una visión o un sentir, pero no tiene tanta fuerza eso como simplemente ignorar al que propone lo que en realidad no nos interesa. Es más humano, menos beligerante y más efectivo decirle a alguien que no nos interesa lo que tiene para decir, que criticarlo por lo que dice. Abogo para que simplemente ignoremos lo que no nos interesa escuchar, sea lo que sea. Ignórelo, haga como si no lo escuchó. ¿Qué pierde al hacerlo? Nada. Evitemos el conflicto, pero sin debate, sin discusiones, sin búsqueda de consenso, simplemente ignorando al que dice lo que no nos interesa escuchar. Si esto le parece anarquista o equivocado, no me importa.