SINGULARIDAD, LO CONTRARIO DE INDIVIDUALISMO

Si existieran seres extraterrestres y lograran verme desde fuera del planeta tierra, sería para ellos un terrícola, es decir, uno de los muchos terrícolas, pero no sería yo en tanto individuo al que verían. Si un terrícola pudiera verme desde cualquier punto del planeta, sería para ellos un latinoamericano, es decir, uno de los muchos que viven en esta zona del planeta, pero aún no sería yo como individuo al que verían. Si un latinoamericano pudiera verme desde cualquier país que la integra, para ellos sería un argentino, es decir, uno de los muchos que viven en este país, pero no sería yo en tanto persona individual al que verían. Si un argentino me pudiera ver, para él sería un mendociono porque vivo en esta provincia, pero aún no sería yo al que vería. Si un mendocino pudiera verme, para él yo sería un maipucino, dado que ahí vivo. No sería al individuo sino al miembro de un grupo que vive en ese lugar. Para un maipucino, si pudiera verme, vería que soy alguien que vive en el barrio...

Día 13. El amor y la caridad.

Amar es ser positivo, siempre.
Para llegar al amor se debe encontrar, primero, la fe en uno mismo. Luego se puede esperar que la fe del otro en si mismo lo haga llegar al amor y, entonces, sólo entonces, si las circunstancias han determinado que los portadores del amor se encuentren, habrá posibilidad de involucrar entre sí a esos amores para obtener un tercer estado de amor, que será resultado de lo profundo que se quiera involucrar el amor de cada cual y el tiempo que puedan o quieran que se involucren.
Esto último dependerá de la voluntad de cada portador del amor para dejar que éste se relacione con el o los otros amores en la forma y el tiempo que quiera.

El amor es privativo de cada ser, no se entrega a otros seres ni se obtiene de ellos. Sólo será posible hacer interactuar amor con amor. No se recibe amor al entregar amor, se obtiene un tercer amor producto del entrecruzamiento de ambos amores, si existieran ambos, porque si sólo hubiese un amor involucrado, el resultado será menor al amor prodigado y ello porque del otro ser no se ha encontrado su amor lo que debilita al amor propio y se obtiene un tercer amor menos intenso que el original.
En todo momento el amor resultante sigue dependiendo de la profundidad que se ha querido involucrar al amor propio con el otro y al tiempo que éstos puedan o que se haya querido que se involucren.

El origen de las especies ha sido, es y será la fe, pero no sólo en el sentido religioso sino en el más amplio concepto de fe, tal como lo expresara en otro momento en este mismo blog y es ella la que permite que aparezca el amor, el cual es casi una prolongación o distorsión de aquella fe primaria que, mantenida en el tiempo, no permite por sí mismo que sea difuminada en la vida, por lo que es necesario que aparezca el amor para que esa fe original pueda interactuar con otros seres, ya sea de la misma como de especies distintas.

El amor no es "sentido" por ningún ser ya que no hay acción de ningún elemento en su aparición, siendo necesario, entonces, racionalizarlo para "percibirlo". Es producto del cerebro humano y, específicamente, del dominio que cada ser tenga del "trabajo" o "actividad" que desarrolla su cerebro. No pasa así con la fe, la que es ingénita a cada ser.

En tanto se crea en lo previamente leido se obtiene entonces que quien no esté capacitado intelectualmente para racionalizar la fe propia en forma positiva no podrá encontrar el amor a sí mismo y tampoco podrá difuminar ello en otro ser, por lo que no sabrá nunca qué es la caridad.

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