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CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

¿Estás preparado para tu muerte digital?

Hemos conquistado la tecnología y ahora podemos decir que tenemos vida digital, no sólo material, pero ello implica que tendremos una doble muerte, la material, como hasta ahora y la nueva muerte, la digital. ¿Estamos preparados para nuestra muerte digital? ¿Serán ambas muertes contemporáneas? ¿Sobrevirá nuestra vida digital a la vida material? ¿Estamos preparando nuestra vida digital para que nos sobreviva? ¿Tendremos distintas muertes en lo material que en lo digital o serán de la misma forma? ¿Nos podemos suicidar digitalmente? ¿Cuál es el concepto de eternidad ahora? ¿Nos recordarán por como fue nuestra vida material o por nuestra vida digital? ¿Se puede afirmar que hoy todo el mundo que posee vida digital padece de bipolaridad? Si al terminar la vida material hay que encargarse de la disposición final del cuerpo y para ello tenemos ceremonias especiales, ¿cómo nos encargaremos de terminar la vida digital y disponer de su contenido lógico? ¿No tenemos derecho a disponer ...

MENTIRAS

LISTADO DE MENTIRAS QUE NO ACEPTO SEGUIR ESCUCHANDO 1) Dios. Nadie sabía de su existencia y sin embargo ahora es indispensable. No existe. 2) Amor. Nadie sabe cómo definirlo y todos expresan que lo sienten, que han dejado de sentirlo o que nunca lo han sentido. No existe. 3) Poder. Es la zanahoria delante del burro que los pueblos se ponen a sí mismo como para creer que sin ser nadie, sin tener algo, sin rodearse de contactos, sin obtener un curriculum vitae lo suficientemente bueno y costoso, lo pueden tener. Al final todos desaparecen y en menos de 100 años nadie se acuerda que existió y, si se acuerdan, ya no importa en lo absoluto. No existe. 4) Paz. La mayor incoherencia jamás expresada por el hombre, ya que todo en su vida lo hace para dejar de tenerla. No existe. 5) Líderes. Sólo el tratar de poner acá la mínima cantidad de liderazgos creados, inventados, perseguidos, obtenidos o declamados, me deja la sensación que es la expresión de un supuesto orden natural úti...

NO SE TRATA DE TRUMP (DRUMPFT) SINO DE NOSOTROS.

Sólo 50 millones de personas han ejercido un derecho a elegir a un líder por 4 años en uno de los cientos de países que tiene el mundo y resulta que las 7 mil millones de personas restantes que hay en el planeta, tienen miedo. No es muy inteligente. No es razonable. No es normal que así sea. Algo está mal y no se trata de Donald Trump, sino de nosotros. Hitler no mató 6 millones de judíos, sino que fueron los alemanes que lo eligieron, lo escucharon y le hicieron caso. Claro que es más fácil echarle la culpa a una sola persona cuando uno se da cuenta de que ha cometido un acto irracional, por eso se la echaron a Hitler (y a unos pocos más), pero hay que asumir las responsabilidades en conjunto, máxime cuando actuamos de esa forma y ello no significa que Hitler no fuera culpable, sino que no fue el único. Donald Trump puede decir y hacer lo que quiera, pero nada pasará si no actúan luego una serie de personas que lo escuchen y lo obedezcan. Así es que no me vengan conque el pelig...

Antes del Big-Bang. La prueba de que no hay Dios.

Partamos de ahí, desde antes del Big-Bang. Si hay un Dios, allí debió estar y si no, estuvo después, entonces ¿cuándo? Ahora bien, tenemos 2 opciones: Opción 1: Sí estaba. Opción 2: No estaba. Si vamos por la Opción 1, entonces fue Dios quien hizo el Big-Bang. ¿Para qué si ya era Dios? Bien, tenemos nuevamente 2 opciones: Opción 1 de 1: Sí tenía necesidad de hacerlo. Opción 2 de 1: No tenía necesidad de hacerlo. Si vamos por la Opción 1 de 1, entonces Dios no es tal porque necesitaba algo, lo cual es contrario a sí mismo. Si vamos por la Opción 2 de 1, entonces Dios tampoco es tal porque hacer algo sin necesitarlo no es un hecho divino, siendo ello contrario a sí mismo. Vemos entonces que se agotó la Opción 1 inicial, ya que si estaba y se produjo el Big-Bang, ello sólo demuestra que no era Dios. Retomemos ahora la Opción 2 inicial, aquella que nos dice que Dios no estaba antes del Big-Bang. Ello nos lleva entonces a dos nuevas opciones: Opción 1 de 2: El Big-Bang se hizo...

Sociedad bipolar invertida. Causalidad de la inmadurez.

Con mi esposa compartimos la teoría que por primera vez en la historia humana nos encontramos ante una sociedad bipolar invertida, donde la generación que hoy lidera, formaliza la vida, le da sentido a las cosas, tiene una base de conocimientos relativamente inferior a la que le sigue y ésta, la próxima generación, ya se ha dado cuenta y no quiere pertenecer a ese mundo porque no se corresponde con su identidad cultural, contexto de conocimiento y conformación de su ser. Esa teoría nos surgió al ver a nuestros hijos, jóvenes y adolescentes (tenemos 4), sus amistades y relaciones y el confrontar su comportamiento con respecto a cómo interactúan con el mundo real. Somos bipolares sociales y lo somos de forma invertida, es decir, los que hacen, lideran y dirigen, tienen menos conocimientos que la próxima generación. No por nada se niegan a madurar, ya que si maduran tienen que insertarse en el pasado, en una forma de vida básica para ellos, donde no les gusta estar. Es como si nosotro...

No me importa. La nueva forma de las revoluciones.

Es mucho más complicado para un líder sortear el desinterés de alguien en escucharlo, que combatir al que lo enfrenta. Yo entiendo a los que consideran el enfrentamiento como una forma de contraponer una opinión, una visión o un sentir, pero no tiene tanta fuerza eso como simplemente ignorar al que propone lo que en realidad no nos interesa. Es más humano, menos beligerante y más efectivo decirle a alguien que no nos interesa lo que tiene para decir, que criticarlo por lo que dice. Abogo para que simplemente ignoremos lo que no nos interesa escuchar, sea lo que sea. Ignórelo, haga como si no lo escuchó. ¿Qué pierde al hacerlo? Nada. Evitemos el conflicto, pero sin debate, sin discusiones, sin búsqueda de consenso, simplemente ignorando al que dice lo que no nos interesa escuchar. Si esto le parece anarquista o equivocado, no me importa.

EVOLUCION Y PROGRESO. ¿Después de la muerte qué pasa con eso?

Si al morir sólo trasciende el alma, creo que no va eso incorporado con la noción de inteligencia. O sea, la duda que tengo es: ¿va o no va el cerebro ahí? Si no va, ¿cómo tenemos noción de dónde estamos y qué hacemos? Si va, ¿por qué no se produce evolución y progreso ahí? Es decir, si tantos seres inteligentes, solidarios, humanamente espléndidos, serios, íconos de los avances de las ciencias durante su vida, emprendedores, dotados de capacidades superiores, netamente evolucionados, murieron y están ahí ¿por qué no hacen nada ahí de lo mucho que hicieron aquí? ¿O es que sí lo hacen y no tenemos forma de saberlo? Y si lo hacen y no tenemos forma de saberlo ¿para qué sirve todo eso entonces? Y si no lo hacen porque ahí no es necesario ¿por qué si es necesario que se haga durante la vida? ¿De qué sirve entonces tener esas habilidades? ¿Cuál es el sentido de que nada de eso lo sepamos? Es deducible, de ser así, que no es bueno saberlo, sino no se justificaría que lo desconozcamos...