SINGULARIDAD, LO CONTRARIO DE INDIVIDUALISMO

Si existieran seres extraterrestres y lograran verme desde fuera del planeta tierra, sería para ellos un terrícola, es decir, uno de los muchos terrícolas, pero no sería yo en tanto individuo al que verían. Si un terrícola pudiera verme desde cualquier punto del planeta, sería para ellos un latinoamericano, es decir, uno de los muchos que viven en esta zona del planeta, pero aún no sería yo como individuo al que verían. Si un latinoamericano pudiera verme desde cualquier país que la integra, para ellos sería un argentino, es decir, uno de los muchos que viven en este país, pero no sería yo en tanto persona individual al que verían. Si un argentino me pudiera ver, para él sería un mendociono porque vivo en esta provincia, pero aún no sería yo al que vería. Si un mendocino pudiera verme, para él yo sería un maipucino, dado que ahí vivo. No sería al individuo sino al miembro de un grupo que vive en ese lugar. Para un maipucino, si pudiera verme, vería que soy alguien que vive en el barrio...

¿Estás preparado para tu muerte digital?

Hemos conquistado la tecnología y ahora podemos decir que tenemos vida digital, no sólo material, pero ello implica que tendremos una doble muerte, la material, como hasta ahora y la nueva muerte, la digital.
¿Estamos preparados para nuestra muerte digital?
¿Serán ambas muertes contemporáneas?
¿Sobrevirá nuestra vida digital a la vida material?
¿Estamos preparando nuestra vida digital para que nos sobreviva?
¿Tendremos distintas muertes en lo material que en lo digital o serán de la misma forma?
¿Nos podemos suicidar digitalmente?
¿Cuál es el concepto de eternidad ahora?
¿Nos recordarán por como fue nuestra vida material o por nuestra vida digital?
¿Se puede afirmar que hoy todo el mundo que posee vida digital padece de bipolaridad?
Si al terminar la vida material hay que encargarse de la disposición final del cuerpo y para ello tenemos ceremonias especiales, ¿cómo nos encargaremos de terminar la vida digital y disponer de su contenido lógico?
¿No tenemos derecho a disponer de ese contenido lógico y resolver cómo queremos que termine?
¿A quién le pertenece nuestra vida digital?
¿Cuál es el Dios que rige en lo digital o cuál es su religión o culto?
Negarnos a responder estas preguntas no se corresponde con nuestra realidad y seguramente que éstas sólo son las primeras preguntas que se nos pueden ocurrir de las muchas que tendremos que hacernos y responder, pues la vida digital ya es una realidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Día 2. Sobre Dios.

Invitación a una Nueva Era

Día 4. Sobre sexo y amor.