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CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

Día 36. ¿Hay dirigentes?

No quiero ser pesimista, pero no hay dirigentes. Se pueden encontrar personas en altos cargos institucionales, administrativos, sociales, culturales y hasta económicos, pero no son dirigentes como tampoco diligentes. Para dirigir se debe tener un temple, una serie de valores y una necesidad de cambiar la realidad de aquello a lo cual impacta el accionar del dirigente, que no se encuentra en ninguna persona de las señaladas. Los responsables sólo llegan a ese porte, es decir que sólo responden ante los demás por las acciones que desarrollan, pero eso no es ni por asomo el trabajo, la tarea o la incumbencia de un dirigente. Un dirigente debe saber qué pasó, qué pasa y qué pasará, como así también debe saber qué se hizo, qué se hace y qué se hará para que ello se produzca, adelantarse a los hechos y las consecuencias que tendrán en las personas a las que dirige, empatizar con los dirigidos, sentir necesidad de ser parte de esos dirigidos, demostrar que aquello que impactará en sus dirig...

Día 35. El fugitivo.

El pasillo tenía una escalera que daba a los pisos superiores. Debajo de ella, en el hueco, había un aparador de madera que tenía un pequeño doble fondo en la pared que daba al frente del pasillo. Ese hueco tenía el espacio para que cupiera una persona adulta de tamaño medio. Ahí, parado frente a ese aparador se encontraba Copra. Aleisandro Copra, "el fugitivo". El frío de la mañana lo tenía aterido, sin embargo transpiraba. Había trabajado mucho para colocar en ese doble fondo tres cuerpos. Los ojos de ese hombre se habían iluminado por primera vez después de muchos años. No tenía lágrimas, pues estaba feliz. Tranquilamente feliz. La agitación de la tarea le impidió refugiarse en sus pensamientos. Concluida, se dedicó a compaginar los cruzados sentimientos que locamente se disputaban la presencia en su cerebro. No sabía si podía pensar o simplemente sentir. No entendía el momento. Sólo lo vivía. Ya no molestarían más a sus hijos, pero tampoco volvería a verlos. Los dejab...

Día 34. Hijo. Eres ya.

Eres suave tentación de vida y el cuerpo del futuro. Eres nuestro viaje y equipaje, trueno de nuestro sueño y serpiente del paraíso. Eres ángel hablando a María, Jesús perdonando en la Cruz. Eres rocío flotando entre flores, amanecer en un trigal y olor a pino sin mirar. Eres nuestra promesa, optimismo y motor. Eres el símbolo, la excusa y el por qué. Eres molde, recipiente y amplio espacio. Eres agua y fuego, arena, espuma y mar. Eres plumas de ideas y eres tú, ella y yo. Eres carne y corazón, materia y alma. Eres un bimestre, dos meses y el amor. Eres vida y mucho más. Nuestro hijo eres ya.

Día 33. Nueve nadas y un por qué.

Nada de la vida te dijeron y nada del amor te explicaron, porque ya te lo diré y de tí lo haré. Nada de la historia te contaron, porque contigo la contaré. Nada de tus verdades escucharon porque ya las escuché. Nada de tus silencios respetaron, ni nada de tus sueños vieron. Nada has encontrado y nada tienes que pedir . Nada en la muerte busques , allí estaré.

Día 32. Culpa de este amor.

Culpable has de ser si a juicio yo te llamo. No busques el porqué, tu cuerpo es mi condena. Culpable te han de ver quienes juzguen mi reír, condenas has de tener por ser mi porvenir. Culpable de este amor mi corazón te declara, tu defensa ya no importa hoy mi vida es tu mañana. El amor que te daré sobre tus ojos queda. Tu amor eterno seré sin importar lo que suceda. No encuentro prisión mejor que entre tus brazos duerma, no encuentro otro amor que entre mis brazos mueras.

Día 31. La economía está perimida.

La economía no está bien y todo tiene relación con la respuesta que demos a la siguiente pregunta: ¿Avanza hoy la sociedad? Sinceramente no creo que lo haga. Estamos más necesitados de avanzar en forma individual que colectivamente. No nos interesa el avance social más que el propio. No queremos supeditar nuestro avance individual al avance social. Evitamos atarnos a la sociedad para avanzar. Analicemos la temática. Los impuestos. Primer punto de vista . Resultan antipáticos a cualquiera en cualquier parte del planeta. No queremos que nos saquen plata ganada por nosotros para repartirla a otros o para construir cosas de todos o, simplemente, para diluirla dentro de un aparato burocrático estatal, pensando cada uno de nosotros que ese dinero dificilmente llegue al destino por el que se creó el impuesto. Por consiguiente se miente o se engaña en todo lo que sea necesario para intentar abonar la menor cantidad posible de dinero por dicho impuesto, intentando, por cierto, no pagar nad...

Día 30. ¿Qué es la mujer?

Es alguien dependiente de dependientes. Veamos por qué. Mujer es la hembra de la especie humana, no obteniéndose definiciones para individualizarla con mejor criterio independiente, siendo la más común que se encuentra por ahí aquella que señala que es la persona de sexo femenino, a lo que algunos le agregan: que ha llegado a la pubertad. Pero en estas últimas expresiones encontramos a las palabras "sexo", "persona" y "pubertad" que implícitamente reconocen la existencia de algo anterior a la esencia misma de ser mujer, o sea que para ser mujer antes deben poseer sexo, ser persona y, para algunos, además, deben haber llegado a la pubertad, con lo cual habría muchas que no estarían comprendidas en la definición. No coincido con esta última definición, mayoritaria por cierto, pero que no las interpreta completamente. Mantenerme en una posición de independencia para definirla me lleva a concluir que mujer es la hembra de la especie humana, sin ningún otro ...