CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

HOMBRE BLANCO - INMADUREZ INTELECTUAL

El hombre blanco cree que está acorralado y lo único cierto es que sólo su creencia lo mantiene acorralado.

Hay una suma de factores de poder que han intelectualizado la existencia de un problema en todo aquello que no sea el pensamiento lineal que esos factores de poder tienen y ahí el único problema es ese pensamiento lineal, no que otros piensen diferente, ya que se supone que alguien inteligente entiende de inmediato que es imposible un pensamiento único, lineal y perenne, de lo contrario debería seguir pensando como cuando tenía 5 años de edad y eso no es así, nunca, en ningún caso.

El pensamiento lineal del hombre blanco es prueba de su adolescencia intelectual y motiva un problema donde no existe.

Primero, porque el hombre blanco no dejará de ser hombre blanco bajo ninguna circunstancia, por lo tanto creer que cualquier idea o forma de vida va a cambiar eso, es ser adolescente intelectual.

Segundo, porque creer que sólo es válida la existencia del hombre blanco ante la evidencia contraria abrumadora, es ser adolescente intelectual.

Tercero, porque mantenerse ocupado en resolver un problema que no existe sino que se genera por quien está ocupado en ello, es ser adolescente intelectual.

Cuarto, porque a nadie más que al hombre blanco le interesa que el hombre blanco se sienta amenazado de dejar de ser hombre blanco, ya que evidentemente esto es ser adolescente intelectual.

Es menester que el hombre blanco madure y se ocupe de vivir y deje de ver la existencia de un problema en aquello que sólo es no saber qué hacer con su vida, intentando echarle la culpa de eso a todo lo que no sea hombre blanco.

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