SINGULARIDAD, LO CONTRARIO DE INDIVIDUALISMO

Si existieran seres extraterrestres y lograran verme desde fuera del planeta tierra, sería para ellos un terrícola, es decir, uno de los muchos terrícolas, pero no sería yo en tanto individuo al que verían. Si un terrícola pudiera verme desde cualquier punto del planeta, sería para ellos un latinoamericano, es decir, uno de los muchos que viven en esta zona del planeta, pero aún no sería yo como individuo al que verían. Si un latinoamericano pudiera verme desde cualquier país que la integra, para ellos sería un argentino, es decir, uno de los muchos que viven en este país, pero no sería yo en tanto persona individual al que verían. Si un argentino me pudiera ver, para él sería un mendociono porque vivo en esta provincia, pero aún no sería yo al que vería. Si un mendocino pudiera verme, para él yo sería un maipucino, dado que ahí vivo. No sería al individuo sino al miembro de un grupo que vive en ese lugar. Para un maipucino, si pudiera verme, vería que soy alguien que vive en el barrio...

HOMOCÉNTRICO - PENSAMIENTO ERRADO

 La existencia de un Dios creador sólo es posible de sostener con un pensamiento homocéntrico, es decir si sólo se quiere ver todo desde el punto de vista de un ser humano.

La cosmovisión impide identificar a un Dios como creador dado que no tiene ningún sentido práctico que alguien cree un universo y mucho menos que el mismo que es capaz de hacerlo se decida a crear al ser humano en un minúsculo, distante y solitario planeta de un pequeño sistema de planetas que rodean a una estrella gigante.

Imposible que eso tenga una coherencia determinada por una divinidad que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo puede.

Además, tal como ya lo he dicho, no hay explicación alguna para que tenga sentido la existencia de un Dios que cree algo, cualquier cosa, por cuanto no necesita absolutamente nada ya que es Dios.

El ser humano necesitó darle un sentido a lo que veía y sentía y no encontró nada a mano más que imaginarse la existencia de algo más que lo creaba, lo guiaba y lo esperaba al final de la que conocía como vida, de lo contrario no sabía cuál era su propósito y siguió razonando que entonces tampoco existía un propósito para que existiera ese Dios si no existía el ser humano, a quien consideró el centro de todos los desvelos y necesidades de ese Dios.

Nada mejor que saber que quien nos creó nos necesitaba. ¿Quién más podría ser tan importante como el ser humano para Dios? Así de vanidosa la cuestión religiosa, así de hipócrita la visión de creerse el hombre el centro de todo.

Ya hubo una época donde se creía que el planeta Tierra era el centro del universo ¿o no se acuerdan cómo defendían esa posición intelectual? Pues bien, tan ridícula como esa es la idea de que el hombre es el centro de todo lo que existe y se creó.

Pensamiento homocéntrico el principio de todos los males.

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