CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

ATARAXIA - Es el único estado de libertad

Cualquier cosa que hagas es producto de completar pasos ya determinados, sea por la biología, la ciencia, la naturaleza, las normas o por alguien más. Sólo cuando no haces nada estás y eres libre realmente.
El estar sin hacer nada es gozar de la única, más completa y absoluta libertad, todo lo demás implica cumplir condiciones y condicionalidades.

Ataraxia es la palabra que define con claridad ese estado de imperturbabilidad, serenidad extrema que disminuye la intensidad de pasiones y deseos y te da fortaleza frente a la adversidad, permitiéndote alcanzar el equilibrio y la libertad absoluta frente a las condiciones externas.

La autarquía es sólo un matiz de ese estado y no completa la idea de libertad, sólo es el estado de quien se basta a sí mismo, alcanzando la independencia del mundo exterior, lo cual no significa ser libre sino sólo sentirse libre pero no serlo realmente.

Ataraxia era el estado buscado como meta por los epicúreos, estoicos y escépticos griegos para alcanzar la libertad.
Los epicúreos a través del tetrafármaco para eliminar los miedos irracionales que nos condicionan (remedio de 4 partes: no temer al destino, no preocuparse por la muerte, lo bueno es fácil de conseguir y lo malo se puede soportar).
Los estoicos a través de ejercitar la dicotomía del control, dividiendo la vida en 2 verdades, lo que depende de tí (tus juicios, tus intenciones y tus acciones) y lo que no depende de tí (el clima, la opinión de los demás, el tráfico o los resultados finales).
Los escépticos mediante la "epojé" o suspensión del juicio, es decir, dejar de ponerle "etiqueta" a todo y simplemente observar los hechos.

Te voy a dar algunos ejercicios para lograr la meta de la ataraxia:

Premeditatio Malorum (Visualización negativa)
Para que nada externo te tome por sorpresa (y por ende, interfiera con tu paz), dedica unos minutos al día a imaginar que lo peor ocurre: pierdes tu trabajo, tu salud o tus posesiones.
Objetivo: Al anticiparlo, le quitas el poder de perturbarte si sucede. Comprendes que tu "yo" esencial sigue intacto a pesar de las pérdidas externas.

El Examen de Conciencia (Séneca)
Al final del día, realiza una introspección activa:
¿En qué momento permití que una externalidad me condicionara hoy?
¿Cómo puedo reaccionar con más autonomía mañana?

Este proceso convierte a la ataraxia de una idea abstracta en un hábito mental fortalecido.

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