CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

¿Por qué no aceptas la realidad antes de cambiarla?

Muchas personas que he conocido tienen problemas para resolver problemas y el principal es no aceptar que los tienen. Como si tener problemas fuera un problema que no pueden resolver.

El primer problema que tenemos como seres vivos es sobrevivir, tanto como que entre millones de espermatozoides sólo uno será capaz de penetrar el óvulo y luego todo un problema, formarse, crecer y nacer. Si eso no es tener problemas no sé qué lo pueda ser.

Pero al parecer casi nadie piensa en que vivir es un problema en sí mismo y por lo tanto hay que resolverlo. Entonces ¿por qué sería un problema el tener problemas si ese es el nombre del juego?

Aceptar la realidad es empezar a resolver el problema de vivir. ¿Tienes un padre violento, una madre abandónica, una familia que no te acepta o vas a un colegio donde no te aceptan como eres? Eso sí que son problemas pero ¿por qué no aceptas que lo son? Ahora pasemos a lo siguiente, lo aceptas y entonces no sabes cómo resolverlo. Te mientes, sí que sabes como resolverlo sólo que el hacerlo representa un problema o varios problemas, pues acéptalos a todos y cada uno y resuélvelos.

Para resolver el tema del padre violento te tienes que alejar de él y hacer que él no tenga contacto contigo. Listo, problema resuelto. Aunque eso represente la aparición de nuevos problemas nunca tendrás más el problema de estar al lado de un padre violento. ¿Quieres terminar o no con el problema del padre violento? Si no lo haces porque el hacerlo representa que aparecen nuevos problemas, entonces tu problema no es tener un padre violento sino que lo es el no saber qué hacer sin él, es decir, no sabes qué hacer sin tu padre violento.

Preguntarte por qué tiene que ser violento tu padre y esperar que tu padre violento deje de serlo es no aceptar la realidad y eso no conduce a ninguna solución. Acepta que tu padre es violento y que no cambiará, luego aléjate de él y ese problema se terminará.

Si te da bronca tu realidad entonces tienes otro problema además de esa realidad y es que no aceptas tu realidad. ¿Qué quieres hacer con tu realidad además de tener un pensamiento mágico y pretender que no sea como es?

¿Te parece razonable ir a pedir ayuda a alguien más para que tu realidad cambie? ¿Qué puede hacer ese alguien que no debas hacer tu mismo para que tu realidad cambie?

Piensa y no te enojes con nadie, tu realidad es tuya, si te molesta cámbiala o asúmela y deja de demorar la solución.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ESTADO y DEMOCRACIA

Mensaje a esperúmenes.

Día 2. Sobre Dios.