CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

Si no evolucionás es porque no querés.

Lo que marca las épocas es la evolución cerebral de la humanidad. En tanto uno esté por encima de la evolución promedio puede detectar la primitiva forma de ver las cosas de los que están un escalón más bajo. Entre más cerca del animal, más rápido simplifica los razonamientos y se deja llevar por la biología, llegando incluso a los extremos de que únicamente funciona mediante reacciones instintivas.
Creer que la democracia es el escalón máximo al que podemos llegar para organizar la vida humana es peyorativo con la evolución. La democracia no sirve más y eso no es un problema, al contrario, era hora que una gran mayoría evolucionara lo suficiente como para darse cuenta de lo evidente.
El capitalismo es el otro sistema que tampoco funciona más y ya hay bastantes que se están dando cuenta, lo que también es buen indicio de mayorías más evolucionadas cerebralmente.
Desde ya que el comunismo ha fracasado mucho antes que el capitalismo, por lo que sería retrógrado pretender hacer valer su imposición, al menos entre los más evolucionados seres humanos.
Las religiones pueden fácilmente ser comprendidas dentro de un ámbito de creencias humanas donde obviamente se incluye cualquier creencia indígena primitiva, incluso están junto a cualquiera de las creencias de las supuestas etnias superiores de la antigüedad, como las griegas, egipcias, mayas, aztecas, romanas o similares. Participar de un acto religioso hoy es semejante a estar en un jardín de infantes cuando ya se ha cursado el último año de la universidad.
En virtud de que estos paradigmas que contienen a la humanidad en su cotidianeidad están obviamente desvencijados, es sorprendente ver cómo intelectuales pueden analizar los hechos en función de ellos e intentar rescatarlos aun cuando están motivados por el reconocimiento que no sirven. Lo que no sirve, en tanto sistema, no se mejora ni se lo repara, simplemente se lo cambia. Supongo que habrán notado que ya estamos haciendo trasplantes de órganos, bueno eso es porque el hombre se dio cuenta de lo que acabo de expresar.
A la democracia no hay que rescatarla, repararla o mejorarla sino cambiarla o reemplazarla por algo mejor.
El capitalismo sólo puede ser sostenido como algo bueno por un 1% de la población humana que es el beneficiario de ese sistema económico y sin embargo aún me quieren hacer creer que es un sistema óptimo. Seguirles el criterio de opinión me deja en una situación de indudable involución intelectual donde no entiendo cómo pretenden me mantenga. Que el 1% de la población mundial tenga el 90% de la riqueza es tan inhumano como lo puede ser afirmar y sostener que ese sistema sirve.
La religión pondera lo inexistente, lo inmaterial, lo inhumano, lo irrazonable, lo místico, lo sagrado y la eternidad. Nada de eso es medible, fungible, palpable ni ponderable por ninguno de los sentidos que tiene el ser humano y sin embargo todavía alguien cree que eso es verdad o que existe. Un tremendo chiste de mal gusto.
Sólo será cuestión de esperar que lleguen más al escalón superior de la evolución para ascender a un nuevo estado de avance humano, dejando a los más atrasados de la especie que vivan en la selva intelectual en la que están y sean felices con sus taparrabos culturales que tienen para cubrir su desnudez evolutiva.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ESTADO y DEMOCRACIA

Mensaje a esperúmenes.

Día 2. Sobre Dios.