La derrota del pragmatismo está en su esencia si indefectiblemente debe competir en un sistema democrático y republicano. No son compatibles. Lo pragmático sólo sirve en tanto eficaz y ello no lo es más que al sujeto y nunca al conjunto, por ende para ser un elemento de victoria electoral, el pragmatismo debe obtener resultados de éxito en la mayor cantidad de sujetos suficientes como para que la elección se vuelque hacia el que proponga lo pragmático, siendo ésto contradictorio con el capitalismo liberal basado en el éxito individual que necesita competir en un sistema económico de suma cero (por eso el problema de los déficit fiscales y otros déficits). Si la suma tiene que dar cero para que haya consistencia macroeconómica, entonces lo que tiene un sujeto es exactamente lo que deja de tener el otro sujeto y ello, si bien pragmáticamente liberal y no ideológico, hace que indefectiblemente haya un voto a favor y un voto en contra para quien sostiene el referido sistema. Luego, dado ...