CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

LIBERALISMO Y SUPREMACÍAS

Si aceptamos como válidas las teorías liberales con supremacías humanas que ponen en el individualismo exitoso el único camino elegible como destino, al ritmo del pensamiento como el de Ayn Rand, debemos aceptar entonces la posibilidad cierta que los pobres y excluidos de dicho sistema puedan comerse a uno o varios hombres ricos para satisfacer su necesidad básica e individualista, ya que con ello se completarían los hechos que le darían la razón a la mentada teoría.
No aceptar ello sería incoherente con la teoría liberal.
Pues bien, disfrutemos del liberalismo en tanto no siga incrementando el número de pobres y hambrientos, porque cuando ello ocurra y sólo en cumplimiento de la propia teoría liberal, esos pobres y hambrientos tendrán derecho a comerse a los pocos ricos para saciar su hambre.
Si esto se considera que no ocurrirá en tanto el poder para repeler un posible acto como el mencionado, esté siempre en manos de los que se consideran superiores y como consecuencia de dicha superioridad, que les otorgará ventajas al respecto, yo los interpelo para que se hagan la pregunta si tendrán todo el tiempo necesario y el poder requerido para superar el avance individualista de millones de seres con hambre a los que poco les importará lo que moralmente signifique terminar con los que les niegan la posibilidad de saciar su hambre, pues así se concretiza en los hechos la teoría liberal.
No se pregunten los que se crean superiores sólo cuántos podrán eliminar, sino cuánto tiempo podrán soportar el ataque.
Contestado ello deténganse a pensar que el tener que mantener dicha defensa hará que todas sus energías estén volcadas a dicho menester de supervivencia, por lo que dejarán de hacer lo que los hizo superiores, debiendo entonces disponer de todo su tiempo tan sólo para defenderse.

Es ahí donde estamos y no se han dado cuenta aún.

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