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Mostrando entradas de octubre, 2016

CERTEZAS EN RUINAS

El arte de desconfiar de tu propia mente PRÓLOGO: La Trampa de Estar Seguro Usted sostiene este libro con la certeza de que sus manos son reales, de que el suelo bajo sus pies es firme y de que sus recuerdos son crónicas fieles del pasado. Permítame ser el primero en decirle: se equivoca. Lo que llamamos "realidad" no es más que una alucinación controlada, un borrador apresurado que nuestro cerebro edita en tiempo real para que podamos sobrevivir, no para que comprendamos la verdad. A lo largo de los años en Cerebro Diario , nos hemos dedicado a hurgar en las costuras de esa alucinación. Hemos descubierto que la memoria es una mentirosa profesional, que los sentidos son filtros defectuosos y que nuestra lógica es esclava de sesgos que ni siquiera sabemos que tenemos. Este libro no es una guía de autoayuda; es una demolición controlada. Al pasar estas páginas, verá cómo se evaporan las seguridades que le daban confort. No buscamos darle nuevas respuestas, sino dejarle con mejo...

Antes del Big-Bang. La prueba de que no hay Dios.

Partamos de ahí, desde antes del Big-Bang. Si hay un Dios, allí debió estar y si no, estuvo después, entonces ¿cuándo? Ahora bien, tenemos 2 opciones: Opción 1: Sí estaba. Opción 2: No estaba. Si vamos por la Opción 1, entonces fue Dios quien hizo el Big-Bang. ¿Para qué si ya era Dios? Bien, tenemos nuevamente 2 opciones: Opción 1 de 1: Sí tenía necesidad de hacerlo. Opción 2 de 1: No tenía necesidad de hacerlo. Si vamos por la Opción 1 de 1, entonces Dios no es tal porque necesitaba algo, lo cual es contrario a sí mismo. Si vamos por la Opción 2 de 1, entonces Dios tampoco es tal porque hacer algo sin necesitarlo no es un hecho divino, siendo ello contrario a sí mismo. Vemos entonces que se agotó la Opción 1 inicial, ya que si estaba y se produjo el Big-Bang, ello sólo demuestra que no era Dios. Retomemos ahora la Opción 2 inicial, aquella que nos dice que Dios no estaba antes del Big-Bang. Ello nos lleva entonces a dos nuevas opciones: Opción 1 de 2: El Big-Bang se hizo...